Razones por las que no recomiendo el método Estivill.


 

El famoso Método para que los niños aprendan a dormir solos, fue un autéńtico boom con el libro asociado. Era magia. Padres, educadores y lo más triste psicólogos, lo recomendaban. Y yo entre ellos.

Pero rectificar es de sabios y darse cuenta de que no es oro todo lo que reluce y en cuestión de crianza hay que hilar muy fino.

Muchos diréis que a vosotros os funcionó de maravilla. Perfecto, de hecho lo escucho muy a menudo, pero, ¿a costa de qué? ¿Conoces las consecuencias a nivel emocional de este método? Hay que saberlo todo. Pros y contras. Contraindicaciones y posibles consecuencias nefastas a corto y a largo plazo.

 Y es que este método, ha sido y está siendo usado de manera masiva, en una etapa terriblemente sensible, donde lo NORMAL y NATURAL es no dormir de un tirón, ni querer hacerlo solo/a. Es la primera infancia, que va desde los 0 a los 3 años, etapa en la cual el propio Estivill se retractó y dijo que no era recomendado el método…

Pero ya miles de padres habían dejado durante varias noches llorar a sus hijos hasta que “aprendieron” a dormir solos y precisamente el mayor porcentaje, es en esa franja donde el sueño interrumpido es algo habitual, cuando más se ha usado y posteriormente cuando es posible, menos traumático y más razonable, no se suele precisar ¿Por qué? Porque de manera NATURAL ya suelen duermen de un tirón toda la noche a partir de los tres años….(Lo normal es entre los 4 y 6 años).

El método en cuestión está indicado en todo caso,  para niños con problemas de insomnio, no para niños sanos con ciclos de sueño NORMALES (aunque no duerman de un tirón). Pero claro si eso se hubiese especificado, este hombre que dijo haber descubierto la panacea y ni siquiera es autor del método (Véase Spock 1976, Valman 1981, Ferber 1985) no se hubiese hecho de oro.

Como he comentado, yo he sido de las profesionales que ha recomendado este método. Ahora mi enfoque de trabajo con padres ha cambiado. Ahora me resuena más un estilo de crianza respetuoso, en el que las implicaciones emocionales se tengan en cuenta tanto como los resultados, porque el niño de hoy será el adolescente/adulto de mañana y luego pasa lo que pasa.

Dicho esto, paso a dar las razones por las que NO recomiendo el Método “Duérmete niño”:

  1. Defiendo un enfoque de crianza basado en el respeto del niño y este a todas luces es de todo menos respetuoso. Respetar al niño es respetar sus ritmos y sus necesidades primarias, y en la primera infancia (0-3 años) aún no tienen instauradas las fases del sueño como los adultos y se despiertan varias veces, tienen pesadillas o terrores nocturnos y sobre todo necesitan seguridad y cercanía materna. Los bebés NO PIDEN LO QUE NO NECESITAN y léase NECESIDAD que no deseo, ya que la necesidad de tener a sus padres cerca sobre todo en situaciones inciertas (la noche lo es) es una necesidad como lo es comer. Respeto al bebé y priorizo sus necesidades sobre las mías como adulto. ¿Me gustaría dormir de un tirón? SÍ, pero decidí ser madre y es lo que toca.
  1. El niño deja de llorar y aprende a dormir solo. ¡JA! Si tú lloras muerto de miedo y nadie acude a tu llamada, ¿que aprendes? Que no sirve de nada. El ser humano no es estúpido (en general) y para sobrevivir aprende y se adapta rápido. Tengo miedo y necesito la presencia de mis padres, pero estos no acuden y puedo dormirme llorando (que es lo que se pretende), así que es mejor rendirse a la evidencia. Mamá y papá no acudirán. Cero empatía. Que por otra parte, ¿por qué tenerla? Ellos son niños, nosotros los adultos, ya comerán huevos….
  1. Los niños que toman leche materna, se despiertan “se supone”, más para mamar, ya que la leche materna se digiere más rápido. Estivill habla de niños en general sin hacer distinciones. Nota: Mi pediatra me aseveró sin dudas que mi hijo dormiría de un tirón al dejar el pecho. Lo desteté por otras razones a los 13 meses del pecho nocturno y duerme de un tirón RITA. ¿La conocéis? Pues esa, porque la menda duerme peor con aquello de preparar los dichosos biberones.
  1. Dejar a un bebé llorar está CONTRAINDICADO. Madres del mundo: “déjalo llorar que abre los pulmones”, “No lo cojas que se acostumbra”... POR FAVOR. Las abuelas lo grabaron a fuego en su cabeza porque era lo que se decía en su época. Ya está OBSOLETO.Lo terrible es la transmisión intergeneracional de esta creencia PELIGROSA para los pequeños. Está comprobado científicamente, que el cortisol que se libera en sangre con el estrés es nocivo para el organismo. Un niño que llora y no es atendido se estresa. Es pura biología. Pero también hay implicaciones desde la psicología. El niño está aprendiendo, es una esponja. Lloro porque quiero estar con mamá, porque tengo miedo o me siento solo, pero mamá no viene.  Comienza a generarse una carencia afectiva que se llama apego inseguro. No es una moda, son estudios de hace muchísimos años. Consecuencias del apego inseguro: Adultos con dependencia emocional. Yo veo a diario en consulta personas con ese patrón. ¿Una moda? No espera, hijos de generaciones del “se acostumbra”. Permíteme que me ría al imaginarme a mi hijo con 15 años queriendo que lo coja en brazos…
  1. Si quieres que tu hijo sea un adulto seguro de sí mismo, con unos patrones afectivos sanos en sus relaciones de pareja e interpersonales en general, con pocos miedos y socialmente habilidoso, deberás establecer con éĺ/ella un patrón de apego seguro. Este método genera apegos inseguros que generan patrones de comportamiento CONTRARIOS a lo que te venden. Adultos miedosos, introvertidos, inseguros, con carencias afectivas graves.
  1. La frustración forma parte de la vida. Correcto. Y los peques tienen que aprender a lidiar con ella. Correcto. Pero siento decirte que no cogerlos en brazos cuando lloran o dejarlos llorar para que “aprendan a dormir” no ayuda a eso. Generar frustración no es enseñar a frustrarse. La vida en sí misma ya tiene muchas situaciones que les va a enseñar esto de manera natural. Y cuando llegue se acompaña desde la comprensión, el cariño y explicando para poner límites saludables. El razonamiento adulto de aprender solos a superar sus miedos e inseguridades no lo tendrá el cerebro inmaduro de un niño.
  1. A los niños no se les enseña a dormir, ellos solos a través de la maduracion de sus sistema nervioso lo van a hacer solos. Igual que no se les enseña a andar, ni a gatear, ni a hablar….
  1. Hablo siempre de empatía, esa que parece que se vende cara. Para saber si lo que estás haciendo con tu hijo/a es respetuoso, pregúntate ¿Me gustaría sufrirlo en mi mismo?¿Cómo me sentiría? Imagina que vas buscando un abrazo de tu pareja porque tienes un día regu y él/ella te despacha diciendo: “No que te acostumbras” o “Ahora no que estoy en otra cosa”. Imagina que no te apetece comer más y te meten la cuchara con mil artimañas o te obligan a comer algo que no te gusta nada. Imagina que te da miedo dormir solo/a o y te despiertas en medio de la noche llorando por un sueño terrible y lloras pero nadie acude. Imagina que no sabes hacer algo y te fuerzan y continuamente te preguntan ¿Todavía no…. ? Y así podemos seguir jugando al imagina eternamente, con todo aquello que hacemos con los niños que sería impensable hacerlo con adultos. Les faltamos el respeto. Así no les enseñamos a respetar a los demás. Recuerda por favor que el niño crece y el adulto sufrirá de manera consciente o inconsciente todo aquello que haya vivido en la infancia. TODO. Te lo aseguro.

A todos aquellos que dicen que dejar al niño llorando en su cuna o en su carro les enseña a dormir y que nos les pasa nada, os digo que SI LES PASA. La sensación de desamparo, la frustración, y el sometimiento dejan huella en la base de personalidad. Desconfianza, pasividad, introversión, inseguridad…son algunos de los rasgos que podrás observar en el adulto poco habilidoso socialmente del futuro. Y esa necesidad de cariño no dispensado se quedará ahí, llenando el bote de carencia afectiva.

Espero que los profesionales de la salud, psicólogos, pediatras, matronas, educadores… empiecen ya a tomar conciencia de esta realidad y los que ya lo saben que son muchos, dejen de defender e incluso recomendar estos métodos de adiestramiento infantil tan nocivos.

Cambiando el presente, cambiamos el futuro. ELLOS SON EL FUTURO.

Mamá, no me dejes llorar 

Mamá, cuando lloro, lo paso mal,

me duele el corazón,

me siento solo,

me siento triste,

necesito tu consuelo,

necesito tu comprensión

necesito tu cariño,

necesito tu Amor.

 

Mamá, no me dejes llorar,

lloro porque tengo una razón,

lloro porque tengo miedo,

lloro porque no comprendo algunas cosas,

lloro porque siento frustración,

lloro porque necesito que me apoyes,

lloro porque necesito que me abraces,

lloro porque necesito que me quieras,

lloro porque necesito tu Amor.

 

Mamá, no me dejes llorar,

dame tu consuelo,

dame tu cariño,

dame tu respeto,

dame tu Amor.

 

Si querías que naciera,

¿por qué dejarme llorar?

Si dices amarme,

¿por qué dejarme sufrir?

 

Mamá, no me dejes llorar,

llorar me hace daño,

llorar me causa dolor,

llorar me daña el corazón,

llorar me aparta de tu Amor.

 

Mamá, no me dejes llorar,

sólo,

ponte en mi lugar.

Si estás triste,

¿te ayuda el consuelo?

Si te duele algo,

¿te alivian los abrazos?

Si te sientes frustrada,

¿necesitas comprensión?

Si estás sola,

¿necesitas Amor?

 

Mamá, no me dejes llorar,

dame tu consuelo,

dame tu cariño,

dame tu respeto,

dame tu Amor.

Texto: Elena Mayorga.

 

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