“Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”. Confucio

Si hay una esfera importante y que por norma general ocupa la mayor parte de nuestro tiempo, es el trabajo. Por desgracia, también es uno de los principales focos de estrés que se ven en consulta; la ansiedad en el trabajo.

A menudo, me encuentro con personas que me cuentan que el problema es que su trabajo sólo es un mecanismo de pago de facturas, un salvoconducto para sobrevivir a las demandas económicas del día a día, sin pensar en que es un trabajo que no gusta, que no llena, que no apasiona.

Considero que es imprescindible, que el trabajo profesional que realizamos cada día durante la mayor parte de nuestra vida sea algo que nos llene, que si no nos pagaran, disfrutásemos haciéndolo de igual manera. Por eso, cuando empiezas tu vida laboral es esencial elegir TÚ, no dejar que otros decidan nuestro destino laboral por sus frustraciones personales (padres), por lo que tiene “salidas” o por ese negocio familiar del que tengo que hacerme cargo como legado que es aunque no lo desee ni sea a lo que me quiero dedicar; es una deuda familiar.

Decidir nuestra actividad profesional, soñar alto, errar y cambiar es algo que debería estar normalizado pero desgraciadamente, no lo está. Sólo se valora la “estabilidad” y un sueldo fijo. Dos valores cuestionables que darían para otro post.

Así que si estás leyendo esto y te resuena, replantéate tus situación actual, valora la posibilidad de cambiar, de realizar tus sueños, de levantarte cada mañana con la motivación de hacer aquello que amas.

Otras veces, el trabajo gusta, pero el ambiente no es el más sano; compañeros o superiores cuyas exigencias o trato resultan agotadores y sumamente difíciles acaban generando una situación de estrés que genera la llamada de la ansiedad.

Si te sientes anímicamente inestable, si aparecen síntomas fisiológicos pero no tienes claro si tienes ansiedad puedes hacer un test para saber si tienes ansiedad y aclarar tus dudas, aunque siempre es esencial acudir a un profesional.

Tal vez, el enemigo no esté fuera, sino que se encuentra dentro de ti; la alta exigencia, el perfeccionismo, la incapacidad de poner límites, de decir no, de descansar (muy común en autónomos), son los causantes de que el trabajo se haya convertido en un fuerte estresor para ti.

En el caso de que la ansiedad haya aparecido, es importante escuchar qué quiere decirte, ¿puedes eliminar el foco de estrés? En caso afirmativo, es esencial ponerte a ello. Tal vez sea preciso cambiar de trabajo, a veces pensamos que es una tragedia o que es un fracaso e imaginamos uno y mil desenlaces catastróficos, pero si verdaderamente, esa actividad se ha convertido en un cáncer mental para ti, hay que cerrar chiringuito. Casi siempre se cierra una puerta pero se abre una ventana, aunque ahora no puedas verlo. A menudo (por no decir que siempre) que las personas afectadas de moobing laboral o que realizaban trabajos que odiaban y que han dado el paso de dar carpetazo, se han alegrado después y la pregunta común es ¿Por qué he aguantado tanto? ¿Por qué no lo hice antes?

Aguantar relaciones de maltrato dentro de una empresa es una garantía de problemas físicos y mentales en un futuro próximo, además de un signo de amor propio. Nada es más valioso que tu serenidad y tu salud.

En el caso de que realmente no sea viable eliminar ese foco de estrés, o el origen sea personal, es importante trabajar todos esos patrones destructivos que están minando tu estabilidad emocional y haciendo de tu trabajo un campo de batalla.

Buscar momentos para vaciar ese vaso de tensión laboral, actividades que te carguen las pilas, que te permitan desconectar: meditación, hobbies, deporte, contacto con la naturaleza…y sobre todo límites.

La importancia de los límites a ti mismo buscando ayuda profesional para tratarte de otra manera y gestionar tu vida de manera más sana y límites a aquellos que pretenden abusar de ti.

Poner límites es el mayor signo de respeto a uno mismo que existe, así que si no puedes salir de ese lugar, comienza desde hoy a levantar la cabeza y decir no.

El trabajo dignifica, motiva, da alas, si se convierte en un infierno algo falla, no normalices eso.


Sara

Enamorada de la vida y de las pequeñas cosas.

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