Las adicciones son el pico del iceberg, lo que puede observarse, la conducta manifiesta que señala que la persona está sufriendo emocionalmente.

La adicción genera una modificación cerebral que da lugar a la tolerancia (cada vez se necesita más cantidad de la sustancia o llevar a cabo la conducta de manera más compulsiva para conseguir los mismos efectos placenteros) y el síndrome de abstinencia (sintomatología física y/o psicológica tras retirada del objeto de adicción).

Pero lo cierto es que a pesar de que existe una vulnerabilidad genética a las adicciones (es heredable una predisposición), se deben dar un conjunto de factores sociales, de personalidad y circunstanciales para que la persona opte por elegir la adicción como medio de anestesia.

Porque eso es la conducta adictiva, una manera de buscar alivio frente a la incapacidad de gestionar las emociones de manera saludable.

En general, las personas con una alta sensibilidad, se sentirán abrumadas y saturadas si no gestionan los sucesos emocionalmente impactantes que puedan vivir en su vida y buscarán ese escape inmediato a través de la adicción.

Una infancia emocionalmente dura o con desamparo por parte de las figuras principales de apego, es un factor de riesgo enorme para el desarrollo de una adicción.

No obstante, esto es generalizar, habrá casos (la minoría) que se deban exclusivamente a un proceso de aprendizaje y disponibilidad de la sustancia en su medio. Es decir, aprendo lo que veo, lo que hacen a mi alrededor, en mi entorno y además tengo la facilidad. Pero como digo, el proceso de génesis de la adicción no es unifactorial nunca.

Por tanto en el tratamiento psicológico que ofrezco (o bien al inicio si hay una buena motivación y un fuerte apoyo familiar) se trabajará la abstinencia pero tras conseguir esto se llevará a cabo un trabajo profundo y complejo para sanar infancia y las relaciones de apego con los padres. En prevención de recaídas, una vez que la abstinencia ya se ha consolidado durante al menos un año se llevará a cabo esta terapia.

Una desintoxicación, es decir conseguir la abstinencia sin trabajar en su momento óptimo de manera más profunda es un trabajo incompleto que aumenta el riesgo de recaídas de manera significativa.

El Tratamiento  ambulatorio de adicciones tanto a sustancias (cocaína, nicotina, cannabis, alcohol, benzodiacepinas…), como adicciones sin sustancia o conductuales (adicción a los videojuegos, internet, teléfono móvil, compras, juego patológico,sexo…) implica una fuerte motivación al tratamiento y un entorno familiar saludable que apoye al paciente en un momento de gran complejidad como es la desintoxicación y la deshabituación.

(Consulta tarifa. )

Si no existe esa motivación, o el entorno del paciente no es el más adecuado para llevar a cabo esta modalidad de tratamiento, será preciso llevar a cabo un internamiento para conseguir el primer paso de dejar de consumir. Sin abstinencia no se puede profundizar en el tratamiento.

Ofrezco también Cursos de prevención/sensibilización e intervención en Adicciones. Para empresas, colegios o profesionales.

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Recuperar las riendas de tu vida SIEMPRE es una posibilidad.


Sara

Enamorada de la vida y de las pequeñas cosas.

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